domingo, 23 de octubre de 2016

Las Mareas Estacionales


Estos días podemos ver como en las tiendas y en centros comerciales se está promocionando todo lo que tiene que ver con la próxima fiesta de Halloween, el Sabbat más importante del año, el Samhain. En los países católicos, esta festividad es conocida con el nombre de Todos los Santos, si bien, como casi todas las festividades católicas, es una cristianización de una festividad pagana que se pierde en la noche de los tiempos.
Ayer tuve que salir a hacer algunas compras. Recuerdo que hace no mucho tiempo me molestaba ver como nada más acabar Halloween nos llenaban los escaparates con la Navidad. Pero ayer vi asombrada e indignada que faltando todavía una semana para Halloween, todos los escaparates de los centros comerciales se han llenado de árboles de Navidad, de adornos y de Santa Claus y no queda ni rastro de Samhain. En los supermercados ya están los turrones y demás dulces navideños y no se puede comprar nada relacionado con Halloween, cuando la fiesta ni siquiera ha llegado.
Las mareas, la subida y la bajada de las aguas del océano, siguen un patrón regular. Resultan una forma práctica de indicar el paso del tiempo. Al igual que las aguas del océano, las energías de la Madre Tierra suben y bajan y también siguen un patrón muy concreto.
Las hojas de los árboles no se han caído todavía pues es ahora cuando empiezan a amarillear. Los caminos de árboles comienzan a llenarse de esa belleza espectacular y sublime de rojos, ocres, marrones y amarillos. El velo oscuro de la Tierra recién ha comenzado a tornar la Rueda del Año. La luz cálida y ambarina del otoño está empezando a atisbarse a la caída de la tarde, llenando de una bruma espectral el bosque. Los ecos de los ancestros surgen ya no tan midos desde lo más profundo de la tierra. La naturaleza se torna más silenciosa.
En brujería existe un folklore asociado a las estaciones, y mejor que llamarlo estaciones, se denominan mareas estacionales. Flujos de energía que van y vienen, una y otra vez, cada año. En un eterno retorno de lo mismo y que a su vez nos permite crecer y avanzar pues en esa cadencia que la energía asciende, como espiral, hacia el Cosmos y desciende hacia el inframundo, en busca del conocimiento. Para subir hay que bajar.
El mundo establece así un ritmo, unas mareas cuyos límites siempre son imprecisos pero que siempre marcan un estado de las cosas. Así en otoño, sobre todo en los días que rodean a Samhain, vemos como la Naturaleza se desprende de todo lo que ya no sirve. De todo lo que nació en primavera y ahora le toca morir.


Por el rabillo del ojo veo una hoja caer. La vi nacer en Walpurgis, también llamado Beltane, y ahora la veo morir. Y mientras la hoja cae, tomo consciencia de qué es aquello que también quiero que se desprenda de mi. La Madre es sabia y para aprender, debemos observarla y respetar su cadencia.
En otoño respiro la oscuridad, viene para mostrarme la mía. En otoño tomo consciencia de esa oscuridad y enciendo el fuego de las velas que han de mostrármela para echarla de mí. Si no echo aquello que ya no me sirve para mi propio crecimiento, ¿acaso podrá crecer algo nuevo?
Cuando Samhain pasa, sigue el proceso. Las hojas siguen amarilleando y siguen cayendo pero aún quedan muchas en los árboles. No será hasta cercano Yule, que caigan definitivamente. En este tiempo, al desprenderme de tantas cosas, dejo espacio para lo nuevo, para lo que ha de crecer cuando nazca de nuevo la Luz del Solsticio, la luz de Yule. Después esa semilla quedará guardada en el seno de la Madre Tierra y comenzará a nacer en Imbolc, el 1 de febrero, cuando la nieve comienza a derretirse.
¿Por qué quieren que yo emocionalmente me sitúe en el Solsticio si apenas acabo de empezar el proceso de interiorización al que gentilmente me conduce el Otoño? ¿Por qué se empeñan en que corramos tanto? ¿Con qué sentido? ¿Hacia dónde? Pues bien. Hacia ninguna parte y sí, sí lo hacen con un sentido. El capitalismo tiene como fin desincronizarnos del tiempo natural para convertirnos en autómatas, en seres sin rumbo. Es un ouróboros que se devora a si mismo hasta que ya no queda nada que devorar. No lo permitamos. Hagamos una revolución silenciosa que comience con nosotros mismos. Sin ruido. No les alertemos o prohibirán la brujería como ya lo han hecho tantas veces. Salgamos a la calle y respiremos la humedad de la tierra, la podredumbre de las hojas caídas y el olor de boniatos y castañas. Busquemos el resplandor ambarino entre las hojas de los árboles y el musgo fosforescente que nace de la humedad de la lluvia. Ahí está nuestro mundo, no en el suyo.
Marta Ruescas
Brujería del Cerco ® ©

El ambiente trae ya nostalgias de los difuntos.
Detende donde haya aire y los sentirás.
Catz Moon



viernes, 16 de septiembre de 2016

La Magia de los Aceites de Hierbas. Una Receta para tener Sueños Proféticos


Hoy vamos a hablar de algo muy práctico relacionado con la brujería que son los aceites de hierbas o herbales. Personalmente utilizo muchísimo en mis trabajos mágicos este tipo de aceites ya que las plantas son el ingrediente básico y fundamental para la práctica del oficio.

Los aceites de hierbas se usan para muchas cosas: para ungir o untar velas. La magia poderosa de las velas se incrementa cuando las ungimos con aceite pues potenciamos mucho más sus poderes mágicos. Los podemos usar también para el cuerpo, por ejemplo para tratar picaduras de insectos, como loción, para realizar nuestros hechizos, bálsamos, cremas, aceites corporales

La fabricación de los aceites mágicos se hace por maceración, un método de extracción de los principios activos de la planta en un líquido, en este caso aceite. Dejamos reposar la planta en el aceite durante un periodo de tiempo para que sus principios activos pasen al aceite. El tiempo puede variar dependiendo de la planta,  pero lo normal es dejarlos en maceración aproximadamente 40 días. Si bien sobre los tiempos hay muchas opiniones, por mi experiencia propia nunca los tengo menos de estos días porque no le da tiempo a la planta a soltar sus propiedades.

Si son raíces con lo que vamos a trabajar, yo las suelo dejar mínimo dos meses en maceración.

Los ingredientes que vamos a necesitar son muy sencillos:
  • Aceite base
  • Plantas
  • Frascos de cristal
  • Embudo pequeño
  • Colador




Para el aceite base podemos usar aceite de oliva, de girasol, aceite de almendras, coco, etc. En mi caso, por costumbre, suelo utilizar el de oliva o el de girasol, con cierta preferencia hacia el aceite de oliva, que absorbe mejor las propiedades mágicas de la planta y a la larga las conserva muy bien.

Para las plantas, recomiendo que salgamos al campo a recolectarlas, siempre con respeto y cogiendo solo lo estrictamente necesario. Recomiendo que leáis libros sobre el folklore de la zona en que vivís donde aparecen muchas recetas mágicas populares que se elaboran con la flora que crece en la zona. Si no tenéis la posibilidad de salir al campo, recomiendo que compréis las plantas en el herbolario.

Un consejo: tratad de no abrir las bolsitas comerciales de infusiones y usarlas para vuestros aceites pues son plantas que han sido tratadas industrialmente, pasando por mil manos, y han perdido prácticamente todo su poder.

Los frascos de cristal se encuentran en cualquier tienda. Pueden ser tarros de cristal con tapa o frascos con tapón de corcho. Incluso los tarros de conservas del supermercado sirven. Los esterilizáis al baño maría y ya están listos para su uso. Así no tenéis que comprar tarros.

Necesitaremos un embudo pequeño, tipo de los que se usan para perfumería, y un colador para cuando ya esté el aceite macerado, echarlo en el frasco definitivo.

Metemos la planta o plantas que necesitemos para hacer el aceite en el frasco de cristal. Dependiendo de la cantidad que necesitemos, el frasco será más grande o más pequeño. 

La fórmula es dos cucharadas de aceite por cada cucharada de planta.

Cerramos el frasco y una vez bien cerrado, lo ponemos a la intemperie los 40 días. Que el aceite reciba los rayos del sol y de la luna porque la acción expansiva del sol y la de contracción de la luna le ayudan a soltar sus principios activos y propiedades mágicas en el aceite.

Es bueno mover el frasco con frecuencia para ayudar a que todo se mezcle bien.

Una vez han transcurrido los 40 días, cogemos otro frasco limpio de color oscuro, que también son muy fáciles de encontrar, y colamos el aceite. ¡Ya tenemos nuestro aceite mágico!

Ahora ya no le debe dar el sol. Es preferible que el frasco sea oscuro (los venden color caramelo o verde en las tiendas de chinos en España. En América no sé si tenéis este tipo de tiendas económicas tipo bazar) y que lo guardemos en un sitio oscuro y fresco, por ejemplo un armario. Es necesario que pongáis etiquetas en cada frasco indicando qué tipo de aceite es, qué ingredientes habéis utilizado y la fecha de elaboración. 

Normalmente estos aceites pueden durar años (4 ó 5 años) conservando las propiedades de la planta intactas. Notaréis cuando un aceite se ha echado a perder por el olor a rancio. 

También es necesario que le hagáis algún ritual para transmitirle la intención que queréis dar el aceite. Existen muchas fórmulas para eso que encontraréis en grimorios o libros de recetas mágicas. El aceite se consagra a los espíritus, a las hadas, u otros seres mágicos, y se les cantanpalabras mágicas con la intención que queramos darle sujetando el frasco en nuestra mano.



Hoy os voy a dar una sencilla receta para tener sueños proféticos.


ACEITE PARA TENER SUEÑOS PROFÉTICOS

Ingredientes: artemisa, camomila, salvia, lúpulo y milenrama. Ya sabéis, dos cucharadas de aceite por cada cucharada de planta. Todos muy fáciles de encontrar en herbolarios.

La artemisa es una planta regida por la luna que nos ayudará a soñar. Propicia los sueños proféticos.

La salvia es también una planta lunar que produce sueños vívidos y abre la puerta al plano astral.

La camomila es una hierba que relaja y nos ayuda a conciliar e inducir el sueño.

La milenrama es especial para la adivinación. Muy potente.

El lúpulo es también relajante pero es una planta solar que nos va a ayudar a equilibrar el exceso de plantas lunares y a inducir hacia viajes oníricos positivos.

Este aceite lo ungís sobre vuestro chakra del tercer ojo y os untáis las sienes y las muñecas antes de dormir. Es un aceite fabuloso para todos aquellos que queréis cruzar el cerco y adentraros en el mundo de los sueños para adquirir conocimientos.

Espero que os haya gustado.

Marta Ruescas
Brujería del Cerco ® ©


martes, 23 de agosto de 2016

Trampas de Espíritus



Las culturas más antiguas de la tierra poseen antiquísimas trampas artesanas para atrapar espíritus malignos. Estas trampas no solamente atrapan y retienen a espíritus malvados, aquellos que existen en el otro mundo y que pueden perjudicarnos con mayor o menor poder sino que pueden debilitar e incluso extinguir el poder de ciertos magos o brujos negros. 

Entre las raíces del Árbol del Mundo existe un pozo consagrado a las Diosas del Destino, tres espíritus femeninos más antiguos que el propio mundo. El pozo vierte su agua y hace que el gran Árbol crezca alto y fuerte. La labor principal de las tres Nornas, también conocidas como Parcas, Moiras o Diosas Hilanderas, entre otros muchos nombres, era regar a diario el Árbol de nombre Yggdrasil para que permaneciese siempre fresco y creciese alto y fuerte. Las Nornas tejían telares de vivos colores que iban cambiando según la naturaleza de los acontecimientos que iban a ocurrir. Cuando las diosas tejían con una hebra de color negro, esto era considerado como un presagio de muerte. La vida de cada persona es un hilo de su inmenso telar. A veces el tapiz era tan extenso que una de las hermanas podía estar en el oriente y otra en el occidente y mientras tejían y viajaban, cantaban una misteriosa canción tan profunda como el firmamento nocturno.



Estos espíritus son tan poderosos que los dioses de la mitología nórdica no tenían ningún poder sobre ellas pues también tenían sus propios tapices que ellas nunca les dejaban ver. 

Las Nornas tejen el destino de los hombres. El concepto de destino tiene gran importancia para la brujería del cerco ya que bebe directamente de las hondas aguas del tiempo, del saber antiguo chamánico que creía en la existencia de los espíritus y no los dioses, de un saber no sometido a ningún proceso cultural, un conocimiento primigenio que nos mostraba a un Gran Espíritu Madre  predecesor de otras diosas hilanderas que tejía una enorme tela de araña, tapiz o tela de infinitos colores. Un Gran Espíritu que tejía en su tela infinita todo lo que existió, existe y existirá. Es la Abuela Mujer Araña de los indios norteamericanos y la encontramos en todas las culturas de la Tierra. Es la Gran Madre Artesana, tejedora del mundo, del destino y de la vida. 



La diosa Mari vasca suele llevarse a una joven a su cueva donde la enseña a hilar así como los secretos del hilado. En la cultura germánica es conocida como la Holda o Perchta, la diosa que nos muestra un doble rostro, blanco y negro, pues el destino puede ser benévolo o cruel.

Antes de mostraros esta Trampa de espíritus quiero que observéis el contexto en el cual nace pues las cosas del mundo nunca suceden por casualidad.

Así no nos puede sorprender encontrar como en numerosísimas culturas de la tierra, los hombres construyen artefactos similares a una tela de araña o tapiz a modo de artilugio intrincado para engañar espíritus y que estos queden atrapados entre sus hilos. 

En las Islas Británicas encontramos las Rowan Cross, en castellano Cruces de Serbal que son artefactos utilizados para la protección y la buena suerte de las personas y los animales. Se colocan sobre una puerta, una ventana, una chimenea o un coche para alejar de nosotros malas influencias. Se cuelga en ocasiones una corona hecha de bayas de serbal atadas con cobre, un gran conductor de la electricidad, la magia y la fuerza de las piedras. 



El Atrapasueños indio, que a buen seguro conocéis, es otra trampa para los malos espíritus. Igualmente, es construido para atraer energías benéficas, especialmente durante el sueño. Durante la noche somos influenciados por energías que no controlamos así como entidades, nossiempre benéficas. De ahí que en ocasiones nos despertemos con la sensación de no haber dormido bien e incluso sentirnos agotados a pesar de haber dormido las horas suficientes. 



Los sueños pasan por la red del atrapasueños y son filtrados por sus finos hilos para que solo nos alcancen aquellos que nos benefician y que nos permiten ordenar ideas. Son los sueños de sabiduría y conocimiento o aquellos que son reveladores de portentos. Estos atrapasueños solían tejerse con hebras de sauce, el árbol de Hécate, de la protección y de la adivinación, y se tejían en forma de tela de araña con la intención de que las pesadillas quedaran atrapadas en su centro. 

Al otro lado del planeta, en el Tíbet, también las encontramos. Allí las llaman Trampas de demonios y son elaboradísimos artilugios tejidos que igualmente se colocan a la entrada de templos o de las casas para protección de los que en ellas habitan. Y es curioso porque en diversos libros que he leído sobre antropología tibetana se cuenta la anécdota de que un lama llamado Z’ang se enfadó muchísimo con un tipo llamado Pehar y consiguió atraparlo en una trampa de demonios y después lo trasvasó a una caja de madera que finalmente arrojó al río Kyi-chu, río de Lhasa. En occidente también son usadas para estos fines. Son trampas tejidas que se pueden usar igualmente para atrapar un espíritu o la energía que nos manda una persona que quiere dañarnos y mediante trabajos algo más complejos transportamos a ese espíritu a una caja o botella añadiendo ciertas hierbas e ingredientes y cantando ciertas cosas. Si bien hoy vamos a hablar de un uso sencillo y muy efectivo que podéis hacer todos. 




Incluso el psicólogo Carl Gustav Jung se mostró interesado en estas trampas tibetanas como he leído en alguna entrevista que le realizaron y él mismo comentó sobre algunos artefactos similares llamados Stroden que se realizan en algunos pueblos suizos. 

En una de mis investigaciones, en este caso sobre las diosas hilanderías, descubrí una noticia muy curiosa. En Knole House, una casa señorial británica que forma parte del Patrimonio Nacional británico, en el condado de Kent, Reino Unido, han aparecido recientemente unos dibujos grabados en unas vigas de madera consistentes en numerosas líneas que se cruzan así como diversos símbolos. También han sido encontradas alrededor de la chimenea con la intención evidente de proteger a sus moradores de cualquier energía o entidad dañina. Curiosamente, se cree que fueron dibujadas para proteger a uno de sus inquilinos, el rey Jaime I. Podéis observar como el trazado recuerda a una tela de araña. 

Trampas para espíritus encontradas en Knole House


Es bien conocido en el folklore de muchos pueblos que los espíritus no pueden seguir jamás una línea recta y que cuando descubren el extremo de un hilo se ven obligados a seguirlo hasta el final y de esta manera, quedan atrapados en el centro del tapiz o tela de araña. A raíz de estas creencias, son muchos los pueblos que como hemos dicho antes, construyen artefactos tejidos con numerosos hilos y colores con la intención de atrapar espíritus y malas influencias y evitar que lleguen hasta nosotros. 

Hoy quiero mostraros cómo construir un Ojo de Dios, una trampa para espíritus que pertenece a la cultura huichol, un pueblo ancestral mexicano. Sus diseños son preciosos y fáciles de construir. 

Es muy bonita e interesantísimo el folklore alrededor de estos Ojos de Dios. Os invito a que ahondéis en este folklore sorprendente y precioso.

En lengua huichol se llaman Si’kuli, haciendo referencia a cinco puntos cardinales: norte, sur, este, oeste y el centro, punto de partida desde donde el cual surgen todas las cosas. Y tejen los ojos con determinados colores, principalmente el blanco, diversos tonos de azul, negro, rojo y amarillo. Los colores se colocan dependiendo de la petición específica y del uso que le daremos. 

Sobre los colores que elijáis, el universo simbólico de cada persona es muy particular por lo que recomiendo que tejáis los colores que tengan una gran importancia y significado para vosotros. He subido una fotografía de uno de los Ojos de Dios que he realizado recientemente y que he colocado en la portada del post donde he utilizado cuatro colores. El amarillo del centro, que simboliza al Sol, el naranja y el rojo, para fines personales y como veréis, lo he rodeado de un color azul intenso y eléctrico. El azul es para infinidad de culturas un color protector. Pero vosotros podéis hacer las combinaciones que queráis. 




Existen muchos totoriales en Youtube para que realicéis vuestras trampas para espíritus buscándolas en su buscador como “Ojo de dios huichol” o "mandala huichol" o similares. Si bien veréis que la mayor parte de la gente los realiza como objetos decorativos y utilizas palitos de madera que venden en las tiendas de manualidades, recomiendo que utilicéis palos de madera que recojáis del bosque o del campo. El mejor material es el que nos ofrece la naturaleza y más el que recogemos con nuestras propias manos. 

Yo he aprovechado mi reciente viaje a la entrañable y mágica Galicia para perderme por sus bosques y recoger material para mis trabajos. Este Ojo de Dios lo he realizado con dos palos de conífera. Los pinos y otras coníferas son maravillosos para elaborar amuletos de protección. 

Para empezar a tejerlo, recomiendo que llaméis a vuestros espíritus familiares y ancestros y que estos guíen vuestras manos en el tejido de la trampa de espíritus. Enfocar vuestra atención en la función que queréis darle y tejerlo con arte para que os sirva en vuestro propósito. Podéis también colgar hebras de lana, cuentas, cascabeles, plumas… todo aquello que os sirva para vuestro propósito. También os recuerdo que en brujería la creatividad es una de nuestras mayores aliadas. 

El Ojo de Dios es bueno que lo colguéis encima de una puerta, de una ventana, encima de la cama o de la cunita de un bebé, que lo coloquéis en el coche… Podéis realizarlos de muchos tamaños y lo artesano es lo más mágico. 

Cuando pase un tiempo, por ejemplo yo os recomiendo que en cada Luna Nueva, cojáis la trampa para espíritus y la dejéis al sol durante unas horas para que la energía purificadora del fuego limpie los malos espíritus. También podéis quemarlos y volver a tejer otro. Así tendréis vuestra casa limpia de malas energías. 

Marta Ruescas
Brujería del Cerco ® ©

domingo, 31 de julio de 2016

¿Puedes ser Víctima de un Amarre de Amor?


Hola a todos. Debido a mi incesante actividad dentro del Arte, que me ocupa mucho tiempo, no puedo escribir todo aquello con la frecuencia que quisiera. Es por ello que os pido disculpas y confío que sabréis entenderlo. 

Un amarre consiste en un trabajo de magia negra realizado contra una persona en contra de su voluntad, siempre para conseguir que la persona deseada se sienta atraída por ti y quiera estar siempre contigo. Hablamos de los amarres de amor.  

Como ya he hablado en alguna otra ocasión, todo trabajo que se ejerce para manipular a una persona sin su conocimiento, es magia negra. A pesar de que hay personas que anuncian servicios de trabajos de amarre como magia blanca, no es magia blanca.

Por desgracia es una práctica bastante común y creo que es debido a la ignorancia de la gente que lo practica. La víctima de un amarre nunca sentirá amor real por la persona que hace el amarre y en caso de que acabaran juntos, la relación tendría muchos obstáculos y nunca acabaría bien. Por supuesto, la magia siempre regresa. Aquello que das al Universo regresa a ti. No creo que por triplicado, porque nunca se ha demostrado esa afirmación que para mi no tiene ningún fundamento, pero el daño causado sí te regresa, normalmente en equidad al daño enviado.

Como ejemplo ilustrativo de esto, voy a contaros otro caso que he trabajado hace no muchos meses.

Una pareja estaba sufriendo con saña un trabajo de amarre. La pareja de la persona amarrada sufría magia negra adicionalmente pues la mujer que los atacaba quería hacerle daño para que se marchase. Esta mujer se dedicaba a reforzar los trabajos cada pocos meses.

Pero se da la circunstancia que la pareja atacada se quería por encima de todo y la magia de amarre no daba resultado por más que se esforzase en refuerzos y magias de sangre. La pareja no se rompía, pero ¿qué sucedió? Pues cuando la magia negra no obtiene el resultado deseado, comienza a “rezumar” energía y a afectar al entorno de las víctimas: mascotas que enferman y mueren, plantas que se estropean, averías, problemas variados… etc.

Se da la circunstancia que esta pareja tiene un perrito al que quieren con locura, como a un hijo. Pues desgraciadamente, el perrito enfermó y estuvo a punto de morir. Afortunadamente, se salvó. ¿Queréis creer que al cabo de un mes y medio el hijo de la mujer que estaba haciendo la magia de amarre sufrió un apuñalamiento y estuvo a punto de morir? Devolución en equidad. Siempre sucede, cuando menos te lo esperas, el boomerang regresa y te da de lleno.

La brujería no es broma. Se trabaja con la Ley y esa ley funciona para todos igual. Que entienda quien quiera entender.

¿Ahora bien, qué tipo de síntomas experimenta la persona amarrada? Voy a citar algunos de los más frecuentes, pero esto no es algo delimitado. En brujería casi nunca hay nada claro. En realidad entras en otra dimensión y encima sin mapa o coordenadas.

  • Perder el trabajo (sin causa razonable).
  • Perder dinero (de forma repentina. Gastos extraordinarios frecuentes).
  • Problemas de salud.
  • Distanciamiento de amigos.
  • Adormecimiento de extremidades.
  • Migrañas y dolores inexplicables por todo el cuerpo, fuertes y frecuentes.
  • Sufrir pesadillas con mucha frecuencia.
  • Cansancio y somnolencia.
  • Disminución o aumento exagerados del apetito.
  • Ganar peso o perderlo de forma drástica.
  • Cambio de personalidad.
  • Depresión, ira y agresividad.
  • Si la persona amarrada tiene pareja, falta de deseo sexual hacia su pareja.
  • La persona que es pareja de la víctima de amarre puede sentir asco u odio hacia su pareja.
  • Peleas frecuentes entre la pareja.
  • Ser un pelele absoluto ante la voluntad de la persona que le amarra. Hacen todo lo que les ordenan.
  • La persona amarrada, a pesar de sufrir estos síntomas, los vive con naturalidad y los achaca a otra cosa.
  • Ser incapaces de ver defectos en la persona que les amarra y defender a esa persona contra viento y marea.

Cada persona es un mundo y la magia realizada también varía. Existen brujos y brujas "aficionados" que hacen amarres de andar por casa. Esto resulta un problema porque estas personas no cierran los trabajos mágicos y dejan abiertas puertas en el astral, lo cual entraña no pocas incomodidades, principalmente para ellas.



La persona que está sufriendo un amarre puede experimentar muchos y variados síntomas que coinciden con otro tipo de trabajos de magia negra si bien un amarre tiene síntomas específicos. Igualmente, cualquiera de estos síntomas, con el paso del tiempo y los trabajos de refuerzo que realiza la persona que amarra, acaban agravándose y pueden desembocar en graves enfermedades psicológicas y físicas. En un caso muy grave que traté hace un par de años, la persona que estaba sufriendo el amarre desde hacía tres años, desarrolló una enfermedad grave y además estuvo a punto de matarse en la carretera en dos ocasiones. Después de no poco esfuerzo, la magia negra desapareció y esta persona recuperó el control de su vida y por supuesto superó la enfermedad.

He visto casos de amarres continuados en el tiempo en los que a las víctimas les ronda la muerte en situaciones que van más allá de la casualidad.

Hemos de decir que los síntomas de un amarre de amor nunca son obvios porque se confunden con otras dolencias si bien siempre hay un componente extraño en todos ellos. Surgen circunstancias y casualidades, o más bien tendríamos que decir “causalidades” que denotan que ahí está sucediendo algo raro. De veras que con la práctica del tratamiento de estos casos, aprendes a distinguir con claridad si viene una persona a consultarte con síntomas de amarre.

Para estar completamente seguros, podemos ayudarnos de métodos de adivinación que tenemos a nuestra disposición. Aquí recomiendo que cada brujo utilice el método con el que más familiarizado esté y con el que mejores resultados obtenga: lecturas de Tarot, péndulo, bola de cristal… Estos métodos confirmarán o no nuestras sospechas.

Si el brujo tiene capacidad de videncia, verá algo curioso. A la altura del chakra corazón o cerca de ese chakra, verá que el flujo energético no fluye de forma habitual. Verá que hay una fuga de energía vital que sale de ese chakra y se pierde en la distancia. Solo hay que seguir ese flujo y llegaremos hasta la persona que le está extrayendo su energía vital para manipularle. El problema es que esto, como ya he explicado, produce problemas de salud a la larga. El desequilibrio energético es el germen de las enfermedades.

También podemos ver enganches astrales en forma de eslabones, cadenas o hilos de distintos colores, principalmente rojos.



Los amarres se suelen realizar de diversas formas, pero los amarres más fuertes y poderosos son aquellos realizados con algo relacionado con la víctima, especialmente fluidos vitales como sangre, semen, cabello, un cepillo de dientes, un peine… Hablar de esto daría para mucho pero es un esbozo sobre cómo trabajan. En general, en magia negra se trabaja con cosas personales de las víctimas.

En Haití no hay nadie que, por ejemplo, se corte las uñas o el pelo y los tire a la basura. Se cuidan muy mucho de hacer algo así pues esos restos vitales en manos de un bokor podrían traerle muchas desgracias.

Y también invocan a determinadas entidades que igualmente darían para escribir un tratado aunque principalmente se trabaja con difuntos. Por poner un ejemplo, existe una entidad a la que llaman Pomba Gira que es invocada para este tipo de trabajos. 

Lo importante es no ponerse nervioso y saber que estas circunstancias siempre tienen solución en las manos adecuadas.



jueves, 23 de junio de 2016

Ritual Noche de San Juan


Como os dije el otro día, hoy os quiero mostrar algunas pequeñas ideas que podéis hacer esta noche, donde la tradición guarda innumerables recetas mágicas para poner en práctica a la luz de las hogueras: 

  • Encender una hoguera justo a las doce de la noche y saltarla para purificarnos. En ella, podemos echar escrito en un papel todo lo que queremos sacar de nuestra vida. Escribid a lápiz.

  • Podéis meter en una bolsita de organza o tela un papel con todas aquellas cosas de las que deseéis sacar de vuestra vida y mezclarlo con las hierbas típicas de esta noche: romero, verbena, hipérico, lavanda y otras hierbas sanjuaneras. Después cerrar la bolsita con una cinta o hilo rojo. Lo echáis a la hoguera y le pedís al espíritu del Sol, del fuego, y a las salamandras que os ayuden a transmutar todo aquello que os daña para que en los meses siguientes lleguen los cambios deseados.

  • Otra tradición, que por supuesto no podemos olvidar, es recolectar hierbas esta noche para nuestros trabajos de magia. Esta noche todo adquiere un poder y una magia especial. Las hadas, bajo las colinas, nos muestran los caminos y la energía serpentina late de un modo inusual. 

  • Astrológicamente hemos entrado en el signo de Cáncer así que es importante que no olvidemos el elemento Agua en nuestros trabajos mágicos. Podemos echar, por ejemplo, pétalos de rosa en un vaso con agua y dejarlo al raso. Mañana, al levantarnos, colamos el agua y la bebemos. También podemos lavarnos la cara con ella. La rosa tiene un increíble poder para atraer el amor a nuestras vidas, belleza y juventud. Cubrid el vaso con alguna tela suave y fina para evitar que entren bichillos. 

  • Si tenéis posibilidad, bañaros esta noche bajo la luz de la luna en lagunas, lagos, ríos y todos aquellos que tengáis la suerte de vivir en la costa, en el mar. Decía Julio Caro Baroja: "Las virtudes del agua de San Juan se consideran tan extraordinarias que no es necesario recurrir a manantiales especiales santificados para aprovecharse de ellas: las aguas del mar, las de los ríos e incluso el rocío de los campos tienen virtudes excepcionales en la noche y en la madrugada de este día". 
¡Feliz Noche de San Juan!




domingo, 19 de junio de 2016

El Solsticio de verano



En brujería tradicional se entiende como ciclo sabático el transcurso del tiempo en un eterno retorno, en una Rueda Anual que gira y gira y que en cada giro elimina algo viejo y genera algo nuevo. La naturaleza refleja este ir y venir estacional. Pasan los años, gira la Rueda del Año y en el mundo y dentro de nosotros mismos, mueren y nacen cosas. A mí me gusta verla como una espiral de luz ascendente. Parece que no avanza, pero en cada giro subimos un grado más. Algo en nosotros ha muerto para dejar crecer algo nuevo. 

Veo en la Rueda del Año un viaje espiritual. La observancia del ciclo anual conecta con nuestro espíritu de una manera totalmente transformadora. Observar los ciclos de la naturaleza nos hace comprender en profundidad, cómo nuestro espíritu y nuestra mente se desprenden una y otra vez de aquello que ya pasó, que ya murió y cómo seguimos un pulso oscilante de ascenso y descenso hasta que generamos algo totalmente nuevo que nos hace recuperar nuestra sabiduría interna y las ganas de vivir. Se caen las hojas de los árboles, llega la oscuridad interna y externa y después de un día señalado del año, comienza a crecer la luz. Llega la germinación de la semilla, de una nueva idea, un nuevo proyecto, una visión más clara de nuestros procesos interiores y una puesta en práctica de lo aprendido. El mundo gira y nosotros también. La naturaleza es un espejo de los procesos del alma.



Alguna vez hemos hablado del Ciclo sabático y la importancia de celebrar los Sabbat. Su importancia es debida a esto que acabo de explicar, pero también a que estas fiestas son momentos muy propicios para la magia, para el contacto con los espíritus pues son momentos de paso, umbrales que nos permiten pasar de un espacio y de un tiempo a otro si son usados con sabiduría.

Si bien en brujería tradicional se suelen observar cuatro fiestas principales: Samhain o Halloween (31 de octubre), Candlemass o Imbolc (1 de febrero), Walpurgis o Beltane (1 mayo), Lammas o Lughnasadh (1 agosto), no podemos obviar ciertas fechas que marcan momentos importantes en el calendario: los solsticios y los equinoccios. Celebrarlas o no depende de cada uno. A mí me gusta tenerlas en cuenta también. Si bien celebro los cuatro grandes Sabbats, me suele gustar celebrar tanto el Solsticio de invierno como el de verano, por marcar ambos la división entre la mitad luminosa y la mitad oscura del año. Estas cuatro fiestas que vienen marcadas por circunstancias astronómicas son Mabon (21 de septiembre. Equinoccio de otoño), Yule (21 de diciembre. Solsticio de invierno), Ostara (21 de marzo. Equinoccio de primavera), Litha (21 de junio. Solsticio de verano). En el hemisferio sur las fechas varían, como ya sabéis.



El próximo día 21 llega el solsticio de verano al hemisferio norte, exactamente a las 00:34h (hora peninsular). La noche más corta y el día más largo del año. Momento de suma importancia pues entramos en la Mitad Oscura del año. A partir del día 21, imperceptiblemente al principio, los días irán haciéndose más cortos y las noches más largas. Llega de forma lenta y pausada el adormecimiento cíclico de la naturaleza después de estos meses de actividad y bullicio.

Pero todavía es pronto para la introspección. Habrán de pasar muchos días hasta que notemos de forma clara y ostensible que las noches son mucho más largas que los días. Todavía estamos respirando el bullicio de la primavera y nos queda todo el verano para celebrar muchas cosas, principalmente abundancia y diversión.


La semana que viene llega el Solsticio de verano y también la famosa Noche de San Juan el 24 de junio, llamada así por otro intento más de cristianizar lo pagano. Este año sucede algo muy especial y es que coincide que en esta noche tan mágica hay luna llena así que recordad que la magia se potencia aún más. 

En el Solsticio de verano se encienden hogueras en todo el territorio. Son las fiestas de purificación con el fuego.

Encendemos hogueras para transmitirle al Sol fuerza para que siga brillando. Encendemos hogueras para purificarnos y limpiarnos al saltar sobre ellas. Bajo las colinas danzan alegres las hadas y sobre los árboles, sus luces son vistas por aquellos que saben mirar. Se van los miedos, la Tierra nos colma de abundancia y celebramos, bailamos, comemos y amamos. Pedimos protección y calor para el año. Los encantamientos se perfilan poderosos, el dios de las brujas danza en el prado y la luna resplandece inmensa en el cielo. Bajo las estrellas alguien descubre el misterio del mundo.

¡El próximo martes os daré algunas ideas y recetas para celebrar el Solsticio!